Mostrando entradas con la etiqueta cumpleaños. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cumpleaños. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de marzo de 2011

dos años

El chiquito cumplió dos años!!!

El que conocimos así, con 5 mm



en tan poco tiempo (porque para nosotros dos años es nada) ya es practicamente un niño grande.

Como nos pasa a todas, como me pasó con el mayor, la vida en esto dos años cambió muchísimo. Pero en este caso, el cambio pasa fundamentalmente por la infinita cantidad de veces en tan poco tiempo, en que me escuché a mí misma diciendo "cuidado", "ahí no", "eso no", "dejá", "salí", "bajá", "vení acá", "soltá", "pará" ....
Así todo el dia, todos los dias.

Es increíble lo distintos que pueden ser dos hermanos. Y es increíble lo que te puede llegar a agotar, aturdir, desesperar, hacer doler la cabeza un niño terremoto como este. Y más increíble aún es que así y todo, sigas pensando que es lo mejor que te pasó en la vida.


 

viernes, 26 de noviembre de 2010

7 años

Tengo un recuerdo imborrable: el doc entrando a la habitación diciendome "Vamos a sacarlo hoy mismo, enseguida". Y sin que en mi cabeza se hubiera entendido bien todo lo que eso significaba, en un rato apareció esto: 




El tiempo vuela y hoy hace 7 años de ese dia. Y para sintetizar  y  no ponerme a enumerar todo lo que fue pasando en este tiempo (que muchas de ustedes ya saben porque les pasa lo mismo cada dia) voy a decir simplemente que hace 7 años  me cambió la vida para siempre, que nunca hubiera imaginado lo maravilloso de ese cambio, que todos los dias tengo motivos para agradecer y festejar ... 

Así estamos ahora:




Y pensar que, aunque hayan pasado siete años, todavía podemos sentir que esto recién empieza... queda tanto camino por delante!!! Mi deseo en este dia es que sea largo, larguísimo, que no termine nunca y poder disfrutarlo cada minuto como hasta ahora.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

invitación

Esta semana cumple años mi hijo mayor, y el tema de los cumples sabemos que da para charlar y compartir  muchísimo. Pero ahora solamente les quiero mostrar la invitación.
A partir de los 3 años (antes dificilmente) los chicos comienzan a elegir el "tema" de su fiesta. Y el tema no es otra cosa que el personaje que más les gusta en ese momento, y que va a aparecer en las invitaciones, la torta, la piñata, las bolsitas de golosinas... en las casas de cotillón se encuentra lo que quieran de quien quieran, y más también. En las fiestas de mi hijo estuvieron Pooh, Cars, los Backyardigans y dos veces Ben 10, y este año les toca a los amigos de Toy Story. Muchas de nosotras quisiéramos evitar el consumo de todo ese merchandising, pero ya sabemos que es difícil ir en contra de la realidad de los chicos...
Y afortunadamente, hay gente creativa que sabe como hacer que los personajes favoritos estén presentes sin que necesitemos depender, por ejemplo, de las invitaciones impresas con el "Te invito a mi fiestita". Y no saben cómo disfrutan los chicos, al menos los más grandecitos, de tener su invitación personalizada.

Esta es la de mi hijo del año pasado:




Y esta la de este año:




De a poco voy a ir mostrando más ejemplos de invitaciones personalizadas maravillosas hechas por madres creativas. Pero como lo de madre creativa no me incluye esta vez, a la genia que hizo las invitaciones de mi hijo la encuentran acá.

viernes, 3 de septiembre de 2010

QUE LOS CUMPLAN FELICES




Uno de los temas de los que más hemos hablado con las madres de los sesenta y dos primos, y que seguirá motivando días de charla y noches de insomnio por varios años, es el de los cumpleaños de nuestros chicos. Y sobre este tema apareció hoy un artículo en La Nación: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1300627


Algo estuvimos comentando al respecto, y coincidimos en que no está mal que haya alternativas a la fiestita tradicional, y propuestas relacionadas con los temas que les interesan a los chicos o con las que puedan hacer algo diferente a lo cotidiano. El punto es que cualquiera sea el tipo de fiesta elegido, sea para los chicos y no para competir entre padres.


Ahora, qué significa para un chico su cumpleaños? Porque a nosotras nos quita el sueño la organización de todo lo que se ve en la fiesta (¡y no está mal que así sea!), pero el tema tiene también un componente más profundo y sumamente importante en el que muchas veces no nos detenemos a pensar.


Por la experiencia con mi hijo de 6, puedo asegurar, por ejemplo, que:


- Cuando se fue el último invitado de la fiesta, los chicos empiezan a deliberar dónde va a ser la del año siguiente.


- Cuando terminan de revisar el último regalo, empiezan a hacer la lista de los que quisieran recibir en el próximo.


- Según quién pegó, quién empujó, quién no compartió, empiezan a decidir a quién no van a invitar nuevamente.


- Durante los dos o tres meses previos a la fecha (esto igual se va acortando con los años), preguntan todos los días “¿y hoy cuántos días faltan?”


Y según los expertos en chicos, esta ansiedad, este interés tan anticipado no tiene que ver tanto con la expectativa por la fiesta sino con el significado de cumplir años. Cada cumple es la confirmación en sus cabecitas de que crecen, siguen creciendo, se vuelven cada más grandes con toda la emoción que eso representa para un niño. Tener un año más no es lo mismo para nosotras que para alguien que recién va por los tres, o por los cinco… Es un lindo ejercicio para los adultos tratar de imaginarnos esa sensación, ponernos por un momento en ese lugar y tratar de dimensionar todo lo que les pasa a ellos en un solo año. Por eso la importancia de pensar la fiesta para ellos, para que sientan realmente que es el homenaje que nosotros les hacemos por todo lo que cambiaron, lograron, aprendieron, desde que nacieron hasta hoy. Es muy importante para su autoestima que esto se lo hagamos saber.


La fiesta también da oportunidades muy valiosas de desarrollar el pensamiento creativo, aprender a compartir, afianzar las amistades, aumentar las relaciones sociales, ser más sociable, aprender a disfrutar con la familia y amigos. Cuando la edad lo permite, podemos hacer que los chicos participen en la organización de la fiesta, permitiéndoles sentirse actores y no espectadores, anfitriones que están brindando algo a sus invitados y no solo recibiendo regalos; y al final, estimularlos a observarse a sí mismos y expresar cómo se sintieron, qué cosas buenas y malas hicieron, qué les pareció tal juego o situación, si vivieron un momento feliz y si les gustaría repetirlo. Oportunidades que colaboran en la formación social, psicológica y moral de los adultos que nuestros chicos van a ser y de las que, aunque no queden en las fotos junto a las Princesas en el spa, jamás se van a olvidar.