El que conocimos así, con 5 mm
en tan poco tiempo (porque para nosotros dos años es nada) ya es practicamente un niño grande.
Como nos pasa a todas, como me pasó con el mayor, la vida en esto dos años cambió muchísimo. Pero en este caso, el cambio pasa fundamentalmente por la infinita cantidad de veces en tan poco tiempo, en que me escuché a mí misma diciendo "cuidado", "ahí no", "eso no", "dejá", "salí", "bajá", "vení acá", "soltá", "pará" ....
Así todo el dia, todos los dias.
Es increíble lo distintos que pueden ser dos hermanos. Y es increíble lo que te puede llegar a agotar, aturdir, desesperar, hacer doler la cabeza un niño terremoto como este. Y más increíble aún es que así y todo, sigas pensando que es lo mejor que te pasó en la vida.



